jueves, 8 de marzo de 2007

Crecer

Hablábamos hoy en el curso de inglés de la muerte de la abuela de una compañera. Una mujer a la que me encanta escuchar ha opinado que ver morir a tus seres queridos mayores es parte de crecer, de vivir. QUé duro es saber que tiene razón.

Dos horas después les contaba a dos compañeros que mi padre murió hace año y pico. Año, dos meses y 5 días. Le disfruté 24 años. Siempre había pensado, con la típica pregunta de "Qué cambiarías de tu vida si pudieras" que nada, que los errores son causas de cómo soy ahora. Bueno, cambiaría, eliminaría una carta que escribí y de la que me arrepentiré siempre. Ahora pienso que lo cambiaría todo, que si me llego a imaginar que mi padre no estaría siempre conmigo, lo cambiaría todo para pasar todo el tiempo con él, a su lado. Ya no puedo hacerlo.

Hay un anuncio en la tele que habla de cosas que te quedan por hacer. "Bailar con tu hija en su boda". Qué suerte toda la gente que puede hacer eso. Cambiaría todo por volver a estar con él. Odio crecer si crecer es añorarle tanto.

Se supone que es algo común. Una de las compañeras perdió a su padre con 18 años, me parecía según lo contaba que no sentía un dolor profundo, quizá porque tiene ya 42 años. Empecé a mirar en sus ojos y a pensar que no veía felicidad y que era porque le faltaba su padre. No sé, me como la cabeza con tantas tonterías. No sirve para nada

Hoy ha sido un día estupendo, en el que he estado con mucha gente, me he reído mucho y demás. Pero tb uno en que no me importa nada ya, sólo quiero llorar. Habrá días mejores, mañana por ejemplo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho tu positividad. Pensar que mañana va a ser un día mejor, motivarse y ver la vida con optimismo es sin duda fundamental.

Saludos desde el Salto de Roldán :)