sábado, 20 de enero de 2007

Empieza el 2007

Comienza el año con cambios y con proyectos, pinta bien.

Anoche había quedado con unos amigos para cenar en casa. 20 minutos antes, me llamaron porque el padre de un compañero de curro había muerto. Llamé, hablé con su familia, las circunstancias, la edad, las fechas...mi mente iba recibiendo infomación y dando otra: "¿Cómo estás un año después?" " ¿Qué tipo de relación tenías con él?", "No puedo verle así, no soporto verle hundido", "¿Cuándo se pasa?"... cómo decirle que creo que nunca...

Otra llamada, la misma noticia, decidí ir al tanatorio. Me di cuenta, una vez más, de lo sola que estoy a veces. Fui sola, me costó un cabreo "di que no puedes ir porque ya tenías planes"... quiero creer que es solo porque tiene la fortuna de que no le ha pasado, pero sé que no es así. No importa, sé lo que debía y quería hacer, ojalá no hubiera tenido que hacerlo porque no hubiese ocurrido.

Hacía más de un año que no le veía. Se echó en mis brazos y lloró y lloró y lloró. Y se agarraba a mi mano y le abrazaba. Qué impotencia. Me decía que ya no podía más. Todo lo que le queda por pasar, y nadie va a poder pasarlo por él. Comencé a decirle la verdad, que le esperan los cuatro meses más duros de su vida, que nunca volverá a ser la misma persona, que el cielo nunca va a ser igual de azul, ni la risa estará al 100%, ni le volverán a brillar los ojos con ilusión, que tendrá que aprender a vivir así, que cuide de su madre... quizá pensé más e lo que le dije, no sé, no lo recuerdo bien. Mezclaba ese lugar con la sala del tanatoriode mi padre, me escocían más y más los vacíos.

Recuerdo ahora esos días. Ya puedo hablar de ellos sin llorar. Me he hecho fuerte a base de estar sola. No estoy sola en el mundo, tengo a mi familia, a mi pareja, a mis amigos. Pero estoy sola en ésto. Nadie quiere ver a alguien triste siempre. Al principio te ayudan, luego se cansan de que les des lástima. Prefieren a alguien que algún día no llore, para lo bueno siempre es más fácil. Recuerdo que una vez escuché algo parecido y le dije que era mentira. Me lo dijo un chico al que se le había muerto su madre hacía dos años. Ahora si que le entiendo. Lloro a solas, se me pasa un poco y ya está. Yo no puedo ver sufrir a alguien sin estar a su lado, no entiendo ómo alguien le hace eso a su pareja, pero mi vacío es otro, es el hueco de mi padre, mi familia, mi respaldo, mi fuerza, mi norte, mi alma, mi vida, mi luz. El resto de cosas que me suceden apenas me afectan. Y este pobre chico ahora tiene que recorrer todo ese camino, que poco sentido tiene todo.
Y yo hoy voy a una fiesta, y me divertiré, y el lunes empezaré el curso nuevo, con gente nueva, con expectativas, con ganas... y poco a poco nadie se dará cuenta de que la vida ya no es igual, y que no volveré a estar bien aunuqe lo parezca y que en el fondo eso es lo de menos, y que a este chico le pasará igual, o no, o quizá depende de las personas que te rodean.
Yo tengo mucha suerte con esta familia elegida que tengo, me acompañan en la soledad, me cuidan, me cuidáis.
Qué distinto empieza un día de cómo acaba.
Cómo sigue el mundo amaneciendo cada día? Cómo sigue la vida como si nada cuándo para mi se paró el 28 de diciembre de hace dos años? Cómo alguien importa tanto y tan poco a la vez?

1 comentario:

Patch dijo...

Yo no me canso de verte triste, ni de verte contenta. Cuenta conmigo, lo sabes y tampoco me canso de repetírtelo:

¡¡Te regalo mi hombro!!!


Tienes razón en que los ratos malos nadie los puede pasar por ti, pero tener a alguien cerca te los hace más llevaderos, no crees?

Un beso, hermosa!